La luna gigante y los telefotos

El sábado pasado, 19 de marzo, se produjo el fenómeno que en los círculos del ciberespacio se ha llamado de la “súperluna”.  Este evento se produce cuando nuestro satélite se encuentra simultáneamente en fase de luna llena y en su perigeo (el punto de la órbita más cercano a la Tierra).  El resultado es una luna que supuestamente es apreciablemente más grande y brillante de lo normal.

Foto NASA, Bill Ingalls

En internet comenzaron a aparecer decenas de imágenes como la que se ve a la izquierda, en las que se puede apreciar la súperluna en el fondo con algún objeto atractivo o familiar en primer plano (ver más ejemplos en esta galería de The Guardian).  Estas fotografías son un buen estudio de caso para entender el efecto de los telefotos y la perspectiva sobre nuestra percepción del tamaño en las imágenes fotográficas.

Al observar las imágenes en la galería podríamos pensar que realmente la Luna se convirtió en un objeto gigantesco durante la noche del sábado.  Sin embargo, la realidad es que el tamaño aparente de la Luna es cuando mucho 14% más grande (en diámetro) durante un evento de “súperluna” que durante una luna llena promedio.  Como lo explica Neil de Grasse Tyson, astrónomo y divulgador de la ciencia, 14% es más o menos la diferencia entre dos pizzas, una de 21 cm y otra de 24 centímetros; algo más de queso y salsa, pero no una diferencia sustancial.  Un observador casual que hubiera visto la Luna el sábado probablemente no habría notado diferencia alguna con respecto a otras lunas llenas.  Entonces, ¿Por qué la Luna se ve espectacularmente grande en las fotos?

Veamos esta foto que tomé la noche del sábado emulando la técnica de las fotos de la súperluna.  Se ve una luna en apariencia gigantesca saliendo por atrás de la vegetación.  El efecto es, realmente, el de una luna considerablemente más grande de lo normal.

© Héctor T. Arita 2011

Muestro a la izquierda la imagen tal como fue captada por mi cámara con sensor de 24 x 16 mm y 12.5 megapixeles, usando un objetivo de 300 mm, que es la distancia focal más grande en mi arsenal fotográfico.  La “vegetación” es en realidad la copa de un árbol que está enfrente de mi casa.  Esta imagen original, que difícilmente podría calificarse como de una súperluna, fue posteriormente recortada a 1/4.5 de su tamaño en Photoshop para producir la imagen de la súperluna.

Lo que produce el efecto es una combinación de óptica y psicología.  Se sabe que por alguna razón no muy bien entendida, el Sol y la Luna se perciben mucho más grandes cuando están cerca del horizonte, y aún más cuando hay un objeto en primer plano con el que podemos tener una referencia de tamaño, como un edificio, una montaña o un horizonte con árboles.  Relacionado con ello, cuando en fotografía usamos un objetivo de distancia focal muy larga (un súper-telefoto), la perspectiva es tal que los objetos lejanos parecen estar en un mismo plano y la Luna parece mucho más grande de lo que es.

Exactamente el mismo efecto del súper-telefoto puede obtenerse si recortamos una imagen al tamaño correspondiente, tal como lo hice con el ejemplo de arriba.  Una imagen con la misma perspectiva (pero con mucha mejor calidad en los detalles) podría haberse obtenido con un objetivo de 1350 mm.  Como no tengo un objetivo así, ni los varios miles de dólares que costaría, tuve que usar Photoshop para lograr la imagen.  Después del recorte, la imagen conserva suficientes pixeles (unos 600,000) como para ser vista en internet, pero definitivamente no para imprimirse y mucho menos publicarse.

Seguramente la mayoría de las fotografías en la galería de The Guardian fueron obtenidas con un súper-telefoto y/o con ampliación en Photoshop.  Sospecho además que en la mayoría de ellas se debe haber superpuesto dos imágenes o se debe haber usado algún sistema digital de corrección de exposición, porque dudo mucho que sea posible obtener en una sola toma una exposición correcta para una luna llena y para algunos de los objetos que aparecen en primer plano.  En algunos casos, como en el de la imagen de la antena de radio alemana, también tengo dudas de que el fotógrafo haya logrado hacer coincidir con exactitud milimétrica un objeto en el círculo de la Luna sin recurrir a la edición en computadora.

Con esta discusión, surgen algunas preguntas sobre la técnica fotográfica.  ¿Son las fotografías de la súperluna un engaño fotográfico?  Yo diría que no.  A final de cuentas, se trata de imágenes captadas con equipo fotográfico normal y que no requieren manipulación del tamaño del objeto principal.  La perspectiva y tamaño relativo de la Luna con respecto a otros objetos que vemos en las fotografías de la galería de The Guardian son los que se pueden obtener con un súper-telefoto o que se pueden observar con unos binoculares.  Como en otros casos, estas imágenes nos transmiten un mensaje, usando para ello las herramientas ópticas y digitales que la fotografía moderna nos provee.

[Actualización 15 de noviembre, 2016] El 14 de noviembre de 2016 se repitió el fenómeno de la súperluna, pero esta vez los medios propagaron el dato de que esta luna en particular habría de ser la más grande en décadas.  Una muestra del furor causado por esta súperluna es una galería de National Geographic con fotografías tomadas tal como se describe líneas arriba en esta nota.

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