Kodak: La invención del rollo fotográfico y la caída de un gigante

Envase de un rollo de película Kodak de principios de los 90s

Hace un par de días se dio a conocer la noticia de que la compañía Eastman Kodak había solicitado protección por bancarrota para reorganizar su agonizante negocio en fotografía. Para los que desarrollamos nuestra afición a la fotografía durante los 1970s la noticia resulta difícil de creer y ciertamente triste. En la cúspide de su dominio del mercado fotográfico, la marca Kodak acaparaba a mediados de los 70s cerca del 90% de las ventas de cámaras, película y papel fotográficos en los Estados Unidos. Todavía a finales de los años 90s, y a pesar de la fiera competencia del gigante japonés Fujifilm, Kodak alcanzó los niveles más altos en ventas y ganancias en su historia.

Ya en en siglo XXI, Kodak no supo adaptarse a los cambios en el mercado y a la explosión en el desarrollo de las tecnologías digitales, que en menos de una década volvieron obsoleto el uso de las películas y papeles fotográficos que constituían un porcentaje importantísimo de los ingresos de Kodak. A finales del siglo XX, más del 30% de la producción de plata mundial se empleaba en la elaboración de material fotográfico, siendo Kodak por mucho el principal consumidor. Actualmente, menos del 14% de la plata se usa en fotografía, principalmente en usos especializados como en placas médicas (en las que la tecnología digital también está por desplazar las películas de plata), en fotografía artística y en la industria cinematográfica.

Finalmente, el 19 de enero de 2012, Eastman Kodak se acogió al llamado Capítulo 11 de la ley norteamericana, declarándose en quiebra para lograr financiamiento, en un intento por reorganizarse y sobrevivir a las presiones del mercado. Este evento marca el final de una historia que comenzó en 1889, cuando George Eastman fundó la compañía, basada en la comercialización de cámaras de uso popular que usaban una innovación notable: el rollo fotográfico.

La patente de Houston (1881) de una cámara con rollo fotográfico

Generalmente se piensa que Eastman fue el inventor del rollo fotográfico, pero en realidad el empresario compró varias patentes de David Houston, quien fue el primero en diseñar una cámara fotográfica que, a través de un largo rollo de película fotográfica, podía obtener varias imágenes en secuencia sin necesidad de cambiar placas cada vez. Como Houston radicaba en Dakota del Norte, se ha especulado que el nombre Kodak podría haber derivado de “Nodak” (North Dakota), pero es más plausible la versión de que Eastman simplemente inventó un nombre que fuera fácil de pronunciar y de recordar. Eastman comercializó el invento con el lanzamiento de la primera cámara Kodak, tan fácil de usar que cualquier persona podía convertirse en fotógrafo. No es exagerado afirmar que la fotografía de aficionados nació junto con la cámara Kodak y que su impresionante explosión en el siglo XX se debió en gran medida a un visionario: George Eastman.

Anuncio de la cámara Kodak 1889

En total contraste, una falta de visión y poca capacidad para adaptarse al mercado cambiante del siglo XXI fueron las causas del colapso de Kodak. Paradójicamente, la primera cámara digital del mundo fue construida en los laboratorios de investigación de Kodak, en Rochester, Nueva York. En 1975, un ingeniero de la compañía, Steven Sasson, presentó ante sus colegas un prototipo de una cámara para “fotografía sin película”. Este artefacto usaba un sensor CCD de 10 mil pixeles (0.01 megapixeles) conectado a un circuito que tomaba 23 segundos en transmitir la información de una imagen en blanco y negro a un cassette de los usados para grabar música. El cassette tenía entonces que ser colocado en otro aparato que leía la información y la transformaba en una imagen que podía verse en un aparato de televisión.

La primera cámara digital 1975

La recepción del aparato por parte de los ejecutivos de Kodak fue fría, por decirlo moderadamente. Según relata el propio Sasson, el escepticismo prevaleció en las preguntas de los colegas en Kodak: ¿Quién habría de querer ver sus fotos en una televisión? ¿Cómo se almacenarían las imágenes? ¿Cómo sería un álbum fotográfico? El invento fue patentado y archivado por la compañía, a pesar de que Sasson y sus colegas visualizaban que era factible que en 15 o 20 años se podría llegar al público con un producto derivado del prototipo. Años más tarde, cuando Kodak empezó de nuevo a desarrollar productos digitales, era demasiado tarde para competir con los avances logrados por otras compañías que habían desarrollado los sistemas fotográficos electrónicos que terminaron por colocar el último clavo digital en el aletargado ataúd de Kodak.

¿Habría un visionario como George Eastman apoyado el desarrollo de la cámara digital?

[Actualizado el 22 de enero de 2012]

La hielera anti-paparazzi: Tecnología fotográfica y publicidad

La marca de cerveza Norte de Argentina, producida por la Cervecería y Maltería Quilmes, lanzó hace poco una campaña publicitaria basada en su “Frapera Fotostop”, una ingeniosa hielera que utiliza la tecnología fotográfica para detener los intentos de los paparazzi y otros fotógrafos furtivos por obtener imágenes in fraganti de los usuarios.

Según la pauta publicitaria, si el dueño de la hielera se encuentra a la mitad de una fiesta salvaje y algún enemigo se acerca y pretende tomar una fotografía, la frapera detectará el intento y disparará un destello de luz que echará a perder la foto. Todo esto es parte de una campaña de publicidad diseñada por la firma Del Campo Saatchi & Saatchi y la fabulosa hielera seguramente no existe en la realidad. Sin embargo, no sería muy difícil fabricar un dispositivo como el que se observa en los anuncios de la cerveza.

Para fabricar nuestra propia hielera (o cualquier otro dispositivo anti-paparazzi) sólo necesitaríamos una unidad esclava y un microflash.  Las unidades esclavas son dispositivos electrónicos que cierran un circuito al detectar el disparo de una luz de flash, con lo que pueden disparar a su vez una segunda unidad de destello. La imagen de la izquierda muestra una unidad esclava como las que existen desde los años 1980. En la actualidad existen unidades esclavas miniaturizadas integradas a los propios flashes, permitiendo entre otras cosas la sincronización inalámbrica de un número muy grande de unidades de iluminación. Conectando una de esta unidades esclavas a un microflash, como los que se encuentran en las cámaras miniatura de ahora y en muchos de los teléfonos portátiles, y montando todo en nuestra hielera favorita podríamos tener nuestro propio “fotostop”.

El único problema técnico que se me ocurre es que la baja temperatura de la hielera podría obstaculizar el funcionamiento de los componentes electrónicos. Más aún, el agua de condensación podría arruinar por completo nuestro circuito. En fin, esperemos que los ingenieros de la cervecería Quilmes sean tan ingeniosos como sus publicistas.

Regresa POLAROID: fusionando la fotografía análoga y digital con la cámara Z340

¿Regresarán los días de gloria de las cámaras Polaroid?

La nueva Z340 es una cámara de 14 megapixeles y una impresora ZINK incluida que imprime fotos de 3 x 4 pulgadas como las antiguas fotos polaroid.

Las impresoras  ZINK  por sus siglas en inglés (zero ink)  no necesitan cartuchos de tinta porque su papel tiene embebidos cristales de las principales tintas (cyan, magenta, amarillo y negro) así cuando el papel pasa a través de su dispositivo activa los cristales formando los colores del arco iris. Que además son resistentes al agua.   Su funcionamiento puede verse en el video de la página ZINK

http://www.zink.com/how-zink-works 

Esto permite la impresión de las nuevas fotos polaroid como lo hacía la tecnología análoga hace décadas. Sin embargo, además de poder imprimir las fotos en poco tiempo y compartirlas. Puedes recortarlas antes para volver a encuadrar y también elegir el borde que deseas. Esta cámara digital imprime 25 fotos perolas imágenes también pueden ser guardadas en una tarjeta SD.

Volveremos a sentir la emoción de tener instantáneamente la impresión de nuestras fotos…

La nueva cámara Plaroid Z340

Houdini y el fantasma de Lincoln

"Houdini and Lincoln" Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.

Esta fotografía, tomada en los años 1920s, muestra al famoso mago y escapista Harry Houdini con un supuesto fantasma de Abraham Lincoln.  La imagen fue utilizada por Houdini para demostrar cómo a través de sencillos trucos fotográficos era posible crear imágenes falsas de espíritus, fantasmas y otras criaturas sobrenaturales.  En los últimos años de su vida, empezando en 1920, Houdini dedicó su tiempo a desenmascarar charlatanes que afirmaban comunicarse con los muertos a través de sesiones espiritistas.

Houdini utilizó sus habilidades y conocimiento como mago para demostrar, caso por caso, la falsedad de supuestos médiums clarividentes.  El mago recopiló sus experiencias en su libro A Magician Among the Spirits.  También pactó por esa época con su esposa Bess que cuando Houdini muriera intentaría comunicarse con ella, usando para ello una clave que sólo ellos dos conocían, “Rosabelle believe”.

Harry Houdini murió el 31 de octubre de 1926 por una peritonitis derivada de una apendicitis que el mago nunca se atendió.  La última presentación de Houdini fue el 24 de octubre, en Detroit, cuando tenía fiebre de más de 40 grados y apenas pudo concluir su acto.  Después de la función fue llevado al hospital, en donde murió siete días después, el día de Halloween.

Durante diez años, Bess cumplió su promesa de aguardar la posible comunicación de su difunto esposo.  Año con año  la mujer organizaba sesiones espiritistas con la leve esperanza de escuchar en alguna de ellas la frase acordada con su esposo.  La última de las sesiones se llevó a cabo el 31 de octubre de 1936 en un hotel en Los Ángeles y fue grabada en un disco de acetato.  Se dice que ante el resultado negativo Bess suspiró y dijo: “Bueno, diez años es suficiente tiempo para esperar a un marido.”

Las primeras fotografías de eclipses solares

La primera imagen fotográfica de un eclipse solar con una exposición adecuada como para mostrar detalles de la corona fue lograda el 28 de julio de 1851 por un fotógrafo de Königsberg, Prusia (hoy Kaliningrado, Rusia) de apellido Berkowski, por iniciativa de A. L. Busch, director del observatorio.  La imagen fue lograda a través de un heliómetro, y gracias al uso de los instrumentos del observatorio, muestra una imagen nítida a pesar de que la exposición para lograr un daguerrotipo correctamente expuesto requirió casi un minuto y medio.

La imagen de Berkowski del eclipse solar del 28 de julio de 1851

Según Peter D. Hingley, bibliotecario de la Royal Astronomical Society de la Gran Bretaña, el primer intento de lograr una imagen de un eclipse solar fue por el italiano G. A. Majocchi durante el eclipse del 8 de julio de 1842, es decir, apenas tres años después de la invención del daguerrotipo.  Desafortunadamente, no se conserva ninguna de las imágenes logradas por Majocchi.

También según Hingley, el primer esfuerzo coordinado para lograr imágenes de alta calidad de un eclipse solar y aprovechar la tecnología fotográfica como una herramienta de investigación fue la expedición liderada por Warren De La Rue a bordo del HMS Himalaya durante el eclipse del 18 de julio de 1860.

Warren De La Rue

De La Rue fue un destacado científico del siglo XIX, conocido en la época por su costumbre de emplear aparatos de su propia invención para la observación y estudio de los fenómenos naturales.  Fue presidente tanto de varias sociedades científicas, entre ellas la de química y la Royal Astronomical Society.

Parece ser que una visita en 1858 al Observatorio Real de Prusia en Königberg  inspiró en De La Rue la idea de lograr una imagen fotográfica de un eclipse.  Después de examinar las imágenes logradas por Berkowski en 1851, De la Rue se dio cuenta de que los avances en la técnica fotográfica, en particular el uso del colodión, permitirían obtener imágenes más nítidas del momento culminante de un eclipse, durante la totalidad.  Su espíritu científico también lo convenció del potencial de la fotografía como instrumento de investigación.

Los instrumentos de De La Rue usados para registrar el eclipse de 1860

Por aquella época, De La Rue había perfeccionado un fotoheliógrafo, instrumento que utilizaba rutinariamente para estudiar las variaciones observables en la actividad solar.  También había inventado un aparato medidor de placas fotográficas, que permitía cuantificar distancias y áreas en imágenes astronómicas tomadas usando las placas disponibles en esa época.  Resultaba lógico intentar utilizar esos instrumentos durante el eclipse que se sabía sucedería el 18 de julio de 1860.

Para garantizar una vista clara del eclipse, era necesario transportar los instrumentos de De La Rue a un sitio con baja probabilidad de nubosidad que estuviera dentro del camino de la sombra predicho para el eclipse.  Se logró organizar una expedición a bordo del HMS Himalaya a la costa española para lograr las condiciones ideales.

A pesar de los pequeños imprevistos que suceden aún en las expediciones mejor planeadas, como cuando uno de los asistentes tropezó con uno de los soportes del equipo casi en el momento crítico del eclipse, De La Rue logró al menos dos imágenes de gran calidad durante la totalidad del eclipse.  Gracias a estas imágenes y a otras fotografías del mismo eclipse tomadas en otros lugares de Europa, fue posible establecer  el origen solar (y no lunar) de la mayoría de los cambios en iluminación que suceden durante un eclipse.  En particular, hasta esa época había todavía un debate acerca del origen de las erupciones que pueden ser observadas durante un eclipse.  La comparación de varias imágenes hizo posible descartar un origen lunar para tal fenómeno.

Aunque las imágenes de De La Rue no fueron las primeras de un eclipse solar, sin duda constituyeron un parteaguas en la historia de la fotografía como instrumento científico.

Imagen lograda por De La Rue del eclipse del 18 de julio de 1860

Referencia
Hingley, P. D. 2001. The first photographic eclipse? Astronomy & Geophysics 42:1.18-1.23

La primera fotografía de una estrella

El 17 de julio de 1850, el astrónomo William Bond y el fotógrafo John Adams Whipple obtuvieron la primera imagen fotográfica de una estrella (aparte del Sol): un daguerrotipo de la estrella Vega.

Bond fue el primer director del observatorio de la Universidad de Harvard, y Whipple fue de los primeros en utilizar la técnica del daguerrotipo en los Estados Unidos.  Juntos lograron imágenes que los colocaron como pioneros de la astrofotografía.

Whipple es recordado por sus detalladas imágenes en daguerrotipo de la Luna, como la que se reproduce aquí.

Imágenes de la erupción del volcán Puyehue en Chile

A veces las películas de ciencia ficción y de fantasía nos muestran paisajes llenos de nubes moradas relámpagos y rayos. Pero otras, la realidad supera nuestras propias fantasías. Así,  desde el sábado pasado la erupción del volcán Puyehue en Chile además desplazar a más de 4,000 personas de la región y detener aeropuertos en algunos países sudamericanos, nos muestra la fuerza de la naturaleza y su belleza.

He aquí algunas impresionantes imágenes de esta erupción de las principales agencias de noticias a nivel mundial como REUTERS, AFP y EFE de los fotógrafos: Iván Alvarado, Carlos Gutierrez, Daniel Basualto, Ian Salas, Francisco Negrón y Claudio Santana.

 

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