Neil Armstrong, fotógrafo

“Houston, Tranquillity Base here, The Eagle has landed.”
Neil Armstrong, 20 de julio de 1969

Armstrong luego de su caminata lunar

Neil Armstrong (1930 – 2012) será recordado, por supuesto, como el primer ser humano que pisó la superficie de la Luna. Su pequeño paso, que representó un gigantesco salto para la humanidad, es para muchas personas el momento histórico más importante del siglo XX. Al conocerse las noticias del fallecimiento del más famoso de los astronautas el 25 de agosto, Barack Obama recordó a Armstrong como uno de los más grandes héroes de la historia de los Estados Unidos.

Curiosamente, existen muy pocas imágenes del propio Armstrong en aquella memorable epopeya del 20 de julio de 1969, cuando el ser humano dejó huella por primera vez en nuestro satélite. La razón es muy sencilla: Armstrong, además de ser el comandante de la misión, era el encargado de operar la cámara fotográfica principal de la misión, una Hasselblad con película de 70 mm y mecanismo eléctrico de recarga. Paradójicamente, una de las fotografías más famosas de la historia, tomada por Armstrong, es raramente acreditada a su autor:

Portada de un folleto de la NASA (1975) con la imagen de Buzz Aldrin tomada por Neil Armstrong.

En este folleto de la NASA sobre la exploración lunar se muestra la imagen de Edwin (“Buzz”) Aldrin cerca del módulo lunar. Armstrong, quien tomó la fotografía, aparece como reflejo en el visor del casco de Aldrin. Los expertos han notado que en esta fotografía no aparece la antena de comunicaciones que era parte del traje espacial que usaron los astronautas. La antena estaba unida a la “mochila” de los astronautas y sobresalía sobre el casco. ¿ Por qué no aparece la antena en esta imagen tan famosa?

Resulta que la fotografía, tal como la vemos en la mayoría de las publicaciones, es una versión recortada y editada de la imagen original de la misión Apolo 11 con catálogo AS11-40-5903, que se muestra a continuación:

La fotografía AS11-40-5904 de la misión Apolo 11, tomada por Neil Armstrong

En el original AS11-40-5904 podemos ver que Neil Armstrong, valeroso y eficiente comandante espacial, no era muy buen fotógrafo, o al menos no prestaba mucha atención a la composición fotográfica. El casco de Aldrin está casi recortado de la foto, y prácticamente no hay espacio libre en la parte superior de la imagen (“espacio” en el sentido fotográfico, no en el sentido planetario). La portada del folleto de 1975, y las miles de reproducciones que se han hecho de esta fotografía, muestran una versión recortada en la que no aparece el módulo lunar y a la que se le ha añadido más fondo, es decir, más negro del espacio, sobre el casco de Aldrin. Por supuesto, la antena de comunicaciones, recortada por el encuadre original de Armstrong, no aparece en ninguna de las imágenes.

Este ejemplo de edición de una fotografía se presta a mucho debate. Por un lado, es claro que las versiones modificadas de la fotografía AS11-40-5904 son visualmente más llamativas y atractivas, y que no se pierden los detalles más importantes. Por el otro lado, al tratarse de un registro fotográfico sin duda histórico, también podría argumentarse que cualquier alteración, por pequeña que  sea, podría reducir el valor documental de la imagen. De hecho, si las reglas de algunos medios de comunicación que explícitamente prohíben el uso de fotografía retocadas se aplicaran rigurosamente, esta imagen no podría haber aparecido en tantas publicaciones.

Muy probablemente las alteraciones de la NASA a la fotografía AS11-40-5904 fueron hechas por medios mecánicos y ópticos. Hoy en día, con la tecnología digital, resulta muy fácil alterar cualquier fotografía para mejorar la composición, arreglar la exposición, eliminar elementos secundarios o incluso añadir elementos nuevos. ¿Hasta dónde es permisible hacer manipulaciones a una imagen sin que ésta pierda su valor documental?

Para cerrar esta nota sobre Neil Armstrong, va una imagen suya en la Luna, tomada por Buzz Aldrin:

Neil Armstrong junto al módulo lunar

Enlaces externos:
La historia de la fotografía AS11-40-5904, contada por la propia NASA.
La imagen AS11-40-5904 en alta resolución en la página de la NASA

La primera fotografía de la Luna

Al poco tiempo de la invención del daguerrotipo, la gente comenzó a experimentar el nuevo sistema para obtener imágenes de todo tipo de objetos.  Parece ser que el propio Daguerre intentó fotografiar la Luna, pero que no obtuvo resultados satisfactorios debido a los largos tiempos de exposición que se necesitaban.

El primer daguerrotipo razonablemente claro de la Luna fue obtenido por John William Draper a finales de 1839 o principios de 1840.  Tradicionalmente se menciona la fecha de hoy, 23 de marzo, como el día en el que Draper obtuvo su imagen a través de un pequeño telescopio y con una exposición de 20 minutos.  En internet circulan imágenes que supuestamente son de los primeros daguerrotipos de Draper, pero su autenticidad no está del todo clara.

Esta imagen, probablemente de 1850 o posterior, también ha sido presentada en internet como la fotografía de Draper de 1840.  Sin embargo, la nitidez de esta imagen descarta que se haya logrado con un tiempo de exposición tan largo como 20 minutos.  De todas maneras, es un registro histórico importante del primer fotógrafo de la Luna.

Daguerrotipo de la Luna. John William Draper (¿fecha?)

La luna gigante y los telefotos

El sábado pasado, 19 de marzo, se produjo el fenómeno que en los círculos del ciberespacio se ha llamado de la “súperluna”.  Este evento se produce cuando nuestro satélite se encuentra simultáneamente en fase de luna llena y en su perigeo (el punto de la órbita más cercano a la Tierra).  El resultado es una luna que supuestamente es apreciablemente más grande y brillante de lo normal.

Foto NASA, Bill Ingalls

En internet comenzaron a aparecer decenas de imágenes como la que se ve a la izquierda, en las que se puede apreciar la súperluna en el fondo con algún objeto atractivo o familiar en primer plano (ver más ejemplos en esta galería de The Guardian).  Estas fotografías son un buen estudio de caso para entender el efecto de los telefotos y la perspectiva sobre nuestra percepción del tamaño en las imágenes fotográficas.

Al observar las imágenes en la galería podríamos pensar que realmente la Luna se convirtió en un objeto gigantesco durante la noche del sábado.  Sin embargo, la realidad es que el tamaño aparente de la Luna es cuando mucho 14% más grande (en diámetro) durante un evento de “súperluna” que durante una luna llena promedio.  Como lo explica Neil de Grasse Tyson, astrónomo y divulgador de la ciencia, 14% es más o menos la diferencia entre dos pizzas, una de 21 cm y otra de 24 centímetros; algo más de queso y salsa, pero no una diferencia sustancial.  Un observador casual que hubiera visto la Luna el sábado probablemente no habría notado diferencia alguna con respecto a otras lunas llenas.  Entonces, ¿Por qué la Luna se ve espectacularmente grande en las fotos?

Veamos esta foto que tomé la noche del sábado emulando la técnica de las fotos de la súperluna.  Se ve una luna en apariencia gigantesca saliendo por atrás de la vegetación.  El efecto es, realmente, el de una luna considerablemente más grande de lo normal.

© Héctor T. Arita 2011

Muestro a la izquierda la imagen tal como fue captada por mi cámara con sensor de 24 x 16 mm y 12.5 megapixeles, usando un objetivo de 300 mm, que es la distancia focal más grande en mi arsenal fotográfico.  La “vegetación” es en realidad la copa de un árbol que está enfrente de mi casa.  Esta imagen original, que difícilmente podría calificarse como de una súperluna, fue posteriormente recortada a 1/4.5 de su tamaño en Photoshop para producir la imagen de la súperluna.

Lo que produce el efecto es una combinación de óptica y psicología.  Se sabe que por alguna razón no muy bien entendida, el Sol y la Luna se perciben mucho más grandes cuando están cerca del horizonte, y aún más cuando hay un objeto en primer plano con el que podemos tener una referencia de tamaño, como un edificio, una montaña o un horizonte con árboles.  Relacionado con ello, cuando en fotografía usamos un objetivo de distancia focal muy larga (un súper-telefoto), la perspectiva es tal que los objetos lejanos parecen estar en un mismo plano y la Luna parece mucho más grande de lo que es.

Exactamente el mismo efecto del súper-telefoto puede obtenerse si recortamos una imagen al tamaño correspondiente, tal como lo hice con el ejemplo de arriba.  Una imagen con la misma perspectiva (pero con mucha mejor calidad en los detalles) podría haberse obtenido con un objetivo de 1350 mm.  Como no tengo un objetivo así, ni los varios miles de dólares que costaría, tuve que usar Photoshop para lograr la imagen.  Después del recorte, la imagen conserva suficientes pixeles (unos 600,000) como para ser vista en internet, pero definitivamente no para imprimirse y mucho menos publicarse.

Seguramente la mayoría de las fotografías en la galería de The Guardian fueron obtenidas con un súper-telefoto y/o con ampliación en Photoshop.  Sospecho además que en la mayoría de ellas se debe haber superpuesto dos imágenes o se debe haber usado algún sistema digital de corrección de exposición, porque dudo mucho que sea posible obtener en una sola toma una exposición correcta para una luna llena y para algunos de los objetos que aparecen en primer plano.  En algunos casos, como en el de la imagen de la antena de radio alemana, también tengo dudas de que el fotógrafo haya logrado hacer coincidir con exactitud milimétrica un objeto en el círculo de la Luna sin recurrir a la edición en computadora.

Con esta discusión, surgen algunas preguntas sobre la técnica fotográfica.  ¿Son las fotografías de la súperluna un engaño fotográfico?  Yo diría que no.  A final de cuentas, se trata de imágenes captadas con equipo fotográfico normal y que no requieren manipulación del tamaño del objeto principal.  La perspectiva y tamaño relativo de la Luna con respecto a otros objetos que vemos en las fotografías de la galería de The Guardian son los que se pueden obtener con un súper-telefoto o que se pueden observar con unos binoculares.  Como en otros casos, estas imágenes nos transmiten un mensaje, usando para ello las herramientas ópticas y digitales que la fotografía moderna nos provee.

[Actualización 15 de noviembre, 2016] El 14 de noviembre de 2016 se repitió el fenómeno de la súperluna, pero esta vez los medios propagaron el dato de que esta luna en particular habría de ser la más grande en décadas.  Una muestra del furor causado por esta súperluna es una galería de National Geographic con fotografías tomadas tal como se describe líneas arriba en esta nota.